PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO: CÓMO CUMPLIRLOS - MDM Psicología Clínica
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PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO: CÓMO CUMPLIRLOS

Acaba de comenzar el 2020. en esta época solemos plantearnos propósitos de año nuevo. ¿quieres saber cómo cumplirlos?

Cuando llega el final del año, muchos/as son quienes hacen balance de todo lo que han vivido durante los doce meses previos. Al iniciar un nuevo año, comenzamos a proyectarnos en un futuro más inmediato de lo que puede parecer y aparecen los buenos propósitos de cambio. Pero, en más de una ocasión, éstos acaban diluyéndose según pasan los meses.

Aunque cualquier momento del año es bueno para cambiar, si es lo que quieres, hay algunas cosas que puedes hacer para que tus propósitos de año nuevo no se conviertan de nuevo en deseos que nunca llegan a cumplirse:

1. Ten claro tu punto de partida.

Puedes haber comenzado el año con muchos proyectos o, por el contrario, totalmente perdido/a respecto a lo que quieres y a lo que no. Tu punto de partida es diferente al de tu familia, compañeros, amigos… Quizá a ti no te interese apuntarte al gimnasio o aprender un idioma. Quizá sientas que no tienes la suficiente energía o tiempo para llevarlo a cabo. Tú eres quien sabe cómo estás y quien puede decidir sobre tu vida.  

2. Escoge algo que realmente te motive y tenga sentido para ti.

Empieza por un objetivo, por pequeño que sea, que realmente te motive y tengas recursos para llevarlo a cabo. Las motivaciones externas ayudan (puedes comunicar a alguien tu propósito para que te anime cuando tus ganas flaqueen, por ejemplo), pero si es un propósito impuesto y no lo sientes tuyo, será mucho más difícil que lo logres. Si tu propósito tiene un sentido para ti, la capacidad para realizar aquellas conductas necesarias para conseguirlo será mucho mayor y no tendrás tanto conflicto interno ni procastinarás tanto.

3. No lo intentes abarcar todo. Concreta y empieza por cambios pequeños.

Escoge un número reducido de objetivos y concrétalos todo lo que puedas. Por ejemplo, “hacer ejercicio” es algo muy general. Intenta definir qué tipo de ejercicio, dónde y con qué frecuencia. Puedes comenzar por una frecuencia e intensidad leves, ajustadas a tu estado físico actual, e ir aumentando poco a poco. Divide cada objetivo en metas pequeñas, cuidando que sean realistas.

4. Sé compasivo/a contigo mismo/a.

Cada cambio es un proceso y requiere tiempo. Además, como en todo aprendizaje, recuperación o adquisición de nuevo hábito, el camino no es lineal y ascendente. Habrá momentos en los que retrocedas y otros en los que avances. Sé flexible, ve redefiniendo los objetivos y ten paciencia y compasión contigo mismo/a.

5. Pide ayuda si lo necesitas.

A veces los objetivos que nos proponemos tienen que ver con aspectos de salud o profesionales que distan del deseo propio, y que se viven como obligaciones. Si alguno de tus propósitos de año nuevo tiene estas características y crees que vas a necesitar ayuda de un profesional, pide ayuda.

En resumen, si te estás planteando realizar cualquier cambio en tu vida, intenta que sea algo que tenga coherencia y sentido para ti. No te exijas más de lo que puedes dar en este momento.

Si tienes cualquier consulta, puedes ponerte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de esta misma web.


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